
El grupo de astrónomos halló finalmente un cuerpo celeste fuera de nuestro sistema solar que tiene tierra firme aunque con temperaturas muy elevadas, al estar demasiado cerca de su sol como para permitir la vida como se conoce en la Tierra.
Los científicos conjeturan que para que se dé la vida en otro planeta se necesita una superficie sólida, por lo que hallar una ha sido un avance importante.
"Básicamente nosotros vivimos sobre una roca", dijo uno de los descubridores, Artie Hatzes, director del observatorio Thuringer en Alemania. "Es lo más parecido a la Tierra que hemos hallado hasta ahora, pero está demasiado cerca de su sol".
Está tan cerca, por cierto, que la temperatura en la superficie supera los 1.980 grados centígrados, demasiado como para permitir la vida. Orbita su estrella en sólo 20 horas a una velocidad de 750.000 kilómetros por hora. En comparación, Mercurio, el planeta más cercano al Sol, completa su órbita solar en 88 días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario